POSES A LA HORA DE HACER EL AMOR
EL PERRITO
Para los humanos, la posición del perrito tiene una connotación “animal” tremenda. Es la de los mamíferos cuadrúpedos y, por eso, va cargada de fantasías sexuales primitivas que pueden atraer o repulsar. En ellas, la mujer se tumba boca abajo o bien apoyada sobre las rodillas, al tiempo que el hombre la penetra por detrás. Ambos disfrutan de la penetración intensa y profunda que proporciona la postura.
Los movimientos de cadera ayudarán a exprimir al máximo el orgasmo en la mujer, que no debe olvidar apoyarse en los codos para conseguir la máxima estimulación del punto G. Si se desea optimizar el placer, la mujer puede aprovechar sus manos para estimularse. Por su parte, el hombre tocará el pecho o el clítoris de ella mientras disfruta con una de sus posturas favoritas, observando la penetración y dando rienda suelta a la fantasía de dominación. 
SODOMIA O PENETRACION ANAL
La sodomía, protagonista de tantos tabúes, se practica en parejas heterosexuales y homosexuales. Es una de las prácticas que más fantasías despierta en el hombre, independientemente de su orientación sexual. Se trata de un juego que brinda sensaciones sexuales intensas, poniendo a prueba la confianza en la pareja. Una de las mejores posturas para sexo anal es con el hombre detrás o en postura de cuchara.
La lubricación es imprescindible para una sodomía satisfactoria. Como el ano no lubrica por sí mismo, se necesita una buena dosis de lubricante. Un consejo para primerizos es tumbarse de lado y pedir a la pareja que se ponga enfrente, lo que le permite ver las reacciones. Después, podrán introducirse uno o dos dedos que permitan acostumbrarse a la sensación.

EL MISIONERO
La posición del misionero es la más frecuente en nuestra civilización. Por eso, tiene la reputación de ser una postura sexual banal y rutinaria. Sin embargo, para muchas parejas sigue siendo una posición cómoda y dadora de sensaciones fuertes. Un preludio para la excitación o, al contrario, la última posición para abandonarse al gozo.
El origen del misionero se remonta a la colonización de América por religiosos españoles. Existen dos versiones. En la primera, los religiosos españoles recomendaban la postura del misionero a los indígenas para que dejaran de hacer el amor “como animales”. En la segunda, era la utilizada por los propios misioneros para fecundar, con la meta de cristianizar, el mayor número posible de mujeres indígenas. Sin embargo, científicamente no se ha probado la relación entre la práctica del misionero y un aumento de las fecundaciones.

LA BELLA DORMIDA
Mientras la amada duerme, ¡resucitar su sexo a placer es pura felicidad para el amante! ¡Y qué deliciosa sorpresa, para aquella que se despierta, de sentirse inundada de deseo, con el cuerpo ya ocupado por su hombre!
Él se cuidará de excitarla poquito a poco para que el despertar sea lo más suave posible. Cuando despierte estará inundada de placer y totalmente excitada, lista para acoger el sexo de su príncipe en su interior.
Las relaciones sexuales al despertar mejoran la calidad de vida y garantizan comenzar la jornada con una gran satisfacción personal en los miembros de la pareja. Merece la pena dejar a un lado los complejos sobre nuestro aspecto al despertar porque disfrutaremos de una excelente sesión de sexo matutino. La razón: los niveles de testosterona en los hombres son muy altos por la mañana (esa famosa erección), lo que aumenta su tensión y energía durante el acto sexual.

LA UNION DEL LOTO
La posición del loto es considerada como la “favorita de los amantes” por Kalyanamalla, el autor de la obra erótica india Ananga Ranga. Él se arrodilla y ella aprovecha para sentarse encima de su pene, rodeando con sus piernas el cuerpo de su pareja. Es interesante practicarla en una superficie más dura que la cama, para controlar mejor los movimientos y la penetración. Para los más arriesgados, proponemos experimentar la unión del loto encima de una silla.
En esta posición, la mujer controla con sus movimientos la fuerza y frecuencia de las penetraciones. Él ayuda a controlar la penetración poniendo sus manos en las nalgas de su amante. No dudes en oprimirle el pene con tus músculos vaginales ¡lo estremecerás de placer.

LA ANDRÓMACA
Andrómaca, mujer de Héctor, el gran héroe de Homero, disfrutaba cabalgando encima de su esposo. La leyenda cuenta que detrás de la puerta los esclavos se masturbaban, durante sus coitos. La mujer domina al hombre y se convierte en su maestra del placer.
Él, tumbado, y ella, encima con las piernas flexionadas, aprovechan una postura que los sexólogos recomiendan a los poco iniciados en las artes amatorias. Andrómaca es satisfactoria para las mujeres que desean descubrir el orgasmo y para los hombres que necesitan aprender a retener su eyaculación. Ella tiene las manos libres para masturbarse durante la penetración, intensificando así su placer. Igualmente, disfrutará frotando el clítoris contra el pubis de su pareja.

LA BUFANDA
Si eres de los que cree que la bufanda sólo se usa en invierno, ¡estás equivocado! En el sexo, se puede practicar la postura de la bufanda para tener un contacto de lo más cálido.
La mujer se sienta sobre el hombre y busca el punto de equilibrio con el cuerpo de su pareja, dejándose penetrar. Puede apoyarse elevando las piernas para colocarlas en los hombros de su chico o dejarse caer hacia atrás. La postura requiere de un cierto tiempo para encontrar el punto exacto en que la pareja se sienta a gusto para mantener la bufanda durante un buen rato. Las capacidades de movimiento son mínimas, por lo que lo mejor es dejar las caricias para otro momento y entregarse con pasión al vaivén de los cuerpos

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